Ahora ya sabemos que en realidad ella no era su madre de sangre sino su madrastra y que no le dijo esto porque no quería que la llame “madrastra”, pero es un alivio para ella y para él que esto sea así ya que al no tener un parentesco sanguíneo su relación, aunque sea mal vista por la sociedad, al fin y al cabo no es incesto. Ella y él se entregan a la pasión del sexo y tratan de llegar juntos al orgasmo mientras están en la casa donde él fue alimentado por ella desde niño.


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